Por: Redacción de Mercurio Noticias
Uno de los principales cambios registrados en las últimas décadas está relacionado con el perfil nutricional de la carne porcina. Más de la mitad de sus grasas corresponden a ácidos grasos insaturados, entre ellos el ácido oleico u Omega 9. Cortes como la cuadrada, la paleta, la bola de lomo y la nalga aportan más de 19 gramos de proteína cada 100 gramos y presentan contenidos de grasa total que oscilan aproximadamente entre 2,3 y 3,3 gramos cada 100 gramos.
La composición actual de la carne de cerdo también está vinculada con avances en genética, nutrición, manejo, sanidad y bienestar animal, que permitieron obtener animales con mejor rendimiento productivo y cortes más magros. A la hora del consumo, resultan determinantes la elección del corte, el tamaño de la porción y el método de cocción, priorizando preparaciones al horno, a la plancha o a la parrilla y evitando excesos de grasas agregadas y sodio.
El consumo de carne porcina en Argentina registró además un crecimiento sostenido durante las últimas dos décadas, pasando de alrededor de 5 kilos por habitante al año a cerca de 20 kilos. Durante los primeros ocho meses de 2026, la producción porcina aumentó 12,4% interanual y la faena creció 11,1%, mientras el sector proyecta que el consumo podría alcanzar los 28 kilos per cápita hacia 2032.