Por: Redacción de Mercurio Noticias
Personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal realizó este martes 15 de septiembre cuatro allanamientos en diferentes puntos de Concordia, como parte de una investigación por al menos once presuntas estafas cometidas contra empresas de distintas provincias.
La causa permitió analizar hechos ocurridos entre marzo y agosto de 2026 y se encuentra bajo intervención del fiscal Dr. José Arias. Las medidas fueron autorizadas por el Juzgado de Garantías a cargo del Dr. Francisco Ledesma.
De acuerdo con la investigación, los involucrados se habrían comunicado con ferreterías y comercios de electrónica ubicados en Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, simulando estar interesados en adquirir diferentes productos.
Según se informó a MERCURIO NOTICIAS, para concretar las operaciones enviaban comprobantes apócrifos de transferencias bancarias, aunque el dinero no ingresaba a las cuentas de los comercios.
Cuando los vendedores advertían que el pago todavía no estaba acreditado, los compradores presuntamente argumentaban que existía una demora por parte de la entidad bancaria. Confiando en que la transferencia terminaría impactando, los comerciantes despachaban la mercadería hacia Concordia mediante empresas de transporte.
Los productos eran posteriormente retirados por fleteros y, según pudo establecer la investigación, se utilizaban domicilios de terceras personas para mantenerlos temporalmente y dificultar su localización.
Días después, la mercadería habría sido revendida en comercios de Concordia a precios considerablemente inferiores a los habituales. Los pagos se realizaban en efectivo o mediante transferencias hacia cuentas vinculadas a familiares.
Con los elementos reunidos durante la investigación, la Justicia autorizó cuatro allanamientos, todos con resultados de interés para la causa.
Durante los procedimientos fueron detenidas tres personas mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación para determinar la participación atribuida a cada una.
Entre los elementos secuestrados se encuentran 19 teléfonos celulares, cuatro posnet, 16 cámaras de seguridad, dos tablets, tres pendrives, chips, un DVR, documentación y anotaciones, además de más de un millón de pesos en efectivo.
También fueron incautados distintos productos, entre ellos un taladro inalámbrico, ventilador, purificador de aire, calefactor, proyector, juego de grifería, cafetera, 19 auriculares, un parlante inalámbrico, un micrófono, reflectores y elementos de iluminación, además de cajas y bultos con otros artículos.
La Policía también secuestró estiradores de espalda y soportes lumbares, organizadores para tazas, recipientes plásticos, cajas de lápices y cargadores, entre otros elementos que serán analizados para establecer su procedencia y eventual vinculación con las operaciones investigadas.
Las actuaciones continúan ahora con el análisis de teléfonos, dispositivos electrónicos, documentación y anotaciones secuestradas.
Los investigadores buscarán determinar si, además de los once hechos detectados hasta el momento, existen otras operaciones realizadas mediante una modalidad similar y precisar el grado de participación de cada una de las personas involucradas.