San Salvador, ER - Domingo, 9 Agosto 2026
  13.8º C  Cielo claro
 
Interés General
ECONOMÍA
El consumo volvió a retroceder y las ventas pyme bajaron 3,8%
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas también retrocedieron 2,1 por ciento respecto de junio y acumularon una contracción del 2,7 por ciento durante los primeros siete meses de 2026. Seis de los siete sectores analizados terminaron con resultados negativos.
Por: Redacción de Mercurio Noticias

Domingo, 09 de Agosto del 2026 - 15:16 hs.
El consumo volvió a retroceder y las ventas pyme bajaron 3,8%

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en julio una caída del 3,8 por ciento respecto del mismo mes del año pasado y retrocedieron 2,1% frente a junio, según el relevamiento de CAME. Con este resultado, el sector acumula una baja del 2,7% durante los primeros siete meses de 2026, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el mayor peso de las tarifas de invierno y una creciente cautela de los consumidores.

El informe atribuyó parte del retroceso a la desaparición del impulso que había generado durante junio el cobro del medio aguinaldo. Una vez agotado ese ingreso extraordinario, los hogares volvieron a restringir sus gastos, al mismo tiempo que aumentó la incidencia de los servicios públicos sobre el presupuesto familiar.

Esta combinación derivó en una demanda más limitada y concentrada principalmente en productos considerados indispensables. Los consumidores priorizaron alimentos básicos, medicamentos e insumos de reposición inmediata, mientras que se postergaron compras de indumentaria, muebles y otros bienes de mayor valor.


Seis de siete sectores terminaron en baja


El análisis por rubros mostró que seis de las siete actividades relevadas registraron descensos interanuales.

La caída más pronunciada se observó en Textil e indumentaria, con un retroceso del 5,6%. Le siguieron Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 5,5%, y Alimentos y bebidas, que descendió 5,4%.

El único sector que logró un resultado positivo fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con un crecimiento interanual del 1%.

En contraste con la baja general de las ventas presenciales, las operaciones online realizadas por comercios con local a la calle mostraron un aumento interanual del 14,9%, aunque prácticamente no tuvieron variaciones respecto del mes anterior.


Mayor pesimismo entre los comerciantes



El relevamiento también consultó a los comerciantes sobre la situación actual de sus negocios. El 48,1% consideró que su actividad se mantuvo estable respecto del mismo período del año pasado.

En tanto, el 44,5% evaluó el escenario como desfavorable, porcentaje que aumentó respecto del relevamiento anterior. La proporción de respuestas negativas creció mientras disminuyó la cantidad de comerciantes que percibieron una situación sin cambios.

De cara a los próximos doce meses, el 46,3% espera que la actividad permanezca estable, mientras que el 42,4% proyecta una mejora. El 11,3% restante anticipa un deterioro en el desempeño de sus negocios.


La mayoría considera que no es momento de invertir



La cautela también se refleja en las decisiones de financiamiento. El 61,5% de los comercios consultados consideró que el contexto actual no resulta favorable para realizar nuevas inversiones de capital.

Solo el 14% evaluó que existe un escenario adecuado para invertir, mientras que el 24,5% no tomó una posición definida.

Según el relevamiento, los comercios continúan utilizando promociones bancarias, billeteras virtuales y descuentos por pago al contado como principales herramientas para impulsar las operaciones, ante las dificultades de muchos consumidores para acceder a nuevos márgenes de crédito.

A esto se suman los aumentos en los costos de reposición, la logística y la competencia de productos importados e informales, factores que reducen los márgenes de rentabilidad de los negocios.

En este escenario, buena parte del sector pyme opta por mantener una política financiera conservadora, postergando inversiones y concentrando sus esfuerzos en sostener el funcionamiento cotidiano de los comercios.