Por: Redacción de Mercurio Noticias
La comunidad católica de San Salvador celebró este viernes 7 de agosto la fiesta patronal de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, con una jornada marcada por la oración, la participación de los fieles y las peticiones vinculadas especialmente con el empleo y la situación de las familias.
Las actividades centrales comenzaron a las 14:00 con la procesión desde la Gruta San Cayetano, para continuar posteriormente con la Misa Patronal. Este año, la celebración se desarrolló bajo el lema “San Cayetano, inspíranos a vivir con caridad y paz”.
Según registró MERCURIO NOTICIAS, durante su homilía, el padre Aníbal Aguilera destacó la fuerte vinculación de la figura de San Cayetano con las preocupaciones cotidianas de la sociedad y dedicó buena parte de su mensaje a reflexionar sobre la situación laboral.
“En San Cayetano traemos esta realidad social del trabajo, un trabajo que falta en nuestro país, en nuestra patria, un trabajo que es escaso, un trabajo que no es valorado”, expresó el sacerdote. También hizo referencia a las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares y señaló que, aun teniendo empleo, muchas familias encuentran dificultades para llegar a fin de mes.
Aguilera planteó que la celebración de San Cayetano también debe ser una oportunidad para mirar las necesidades de los demás y fortalecer los vínculos comunitarios. “El trabajo nos tiene que abrir el corazón con el hermano y ser solidario. Aprender a darnos una mano, aprender que no estamos solos”, sostuvo.
En otro tramo de la homilía, relacionó los dos elementos tradicionalmente asociados al santo: el pan y el trabajo. “El trabajo va de la mano del pan, y el pan es figura de la Eucaristía, donde Jesús nos hace uno con él”, manifestó.
El sacerdote también realizó una reflexión sobre la realidad social y reclamó una mirada que no se limite exclusivamente a los resultados económicos. “La cuestión no es que me cierren los números, pensando solamente en un aspecto de la vida y descuidando todos los otros”, afirmó, y llamó a evitar la indiferencia frente a quienes atraviesan dificultades.
Hacia el cierre de su mensaje, Aguilera elevó una petición especialmente vinculada con el significado que tiene San Cayetano para miles de familias argentinas.
“Que el corazón de Jesús también nos traiga esta gracia que estamos necesitando como comunidad y como país, esta gracia de un trabajo justo”, expresó.
La celebración concluyó así con un mensaje centrado en la fe, la solidaridad y la necesidad de que el trabajo permita una vida digna, renovando una de las manifestaciones religiosas de mayor arraigo popular y comunitario.