Por: Redacción de Mercurio Noticias
Pese a una semana marcada por lluvias y lloviznas en gran parte del país, la siembra de trigo avanzó 5,7 puntos porcentuales y ya cubre 6,5 millones de hectáreas, equivalentes al 97,7 por ciento del área prevista. Las labores finalizaron en el oeste agrícola y en el Núcleo Norte, mientras que la superficie pendiente de implantación se concentra principalmente en el sur del país, donde la cosecha gruesa aún no concluye y la falta de piso dificulta el ingreso de maquinaria.
En cuanto al desarrollo del cultivo, el informe señala que el trigo presenta tres etapas fenológicas bien diferenciadas. En el norte predominan lotes en macollaje y encañazón, en la zona central comienza el macollaje, mientras que en el sur la emergencia y expansión foliar avanzan lentamente debido a las bajas temperaturas. No obstante, el cultivo mantiene una condición entre normal y excelente, favorecido por la buena disponibilidad de humedad.
Respecto de la cebada, la siembra alcanzó el 86,5 por ciento de la superficie proyectada luego de un importante avance durante las últimas dos semanas. Sin embargo, las labores muestran una demora de 4,6 puntos porcentuales frente a la campaña anterior y de casi diez puntos respecto del promedio de las últimas cinco campañas.
El mayor retraso se concentra en el centro y sur de la provincia de Buenos Aires, especialmente en el sudeste bonaerense, donde los excesos hídricos continúan demorando la cosecha de los cultivos de verano e impiden el ingreso de maquinaria para implantar los lotes.
Por su parte, la cosecha de maíz con destino grano comercial avanzó hasta cubrir el 66,8 por ciento del área apta, con un rendimiento promedio nacional de 79,8 quintales por hectárea. El progreso de las labores presenta una demora de 17,2 puntos porcentuales respecto de la campaña pasada y de 6,7 puntos frente al promedio de los últimos diez ciclos agrícolas.
Según el relevamiento, la alta humedad ambiente y las precipitaciones registradas durante los últimos días continúan retrasando el secado natural de los granos y limitando el avance de la cosecha en gran parte del país. A pesar de este escenario, la Bolsa de Cereales mantuvo su proyección de producción nacional de maíz en 64 millones de toneladas.