Por: Redacción de Mercurio Noticias
Al cumplirse un año del alta médica de su hija Renata, Fátima hizo llegar a la Redacción de MERCURIO NOTICIAS una profunda carta cargada de emoción, gratitud y esperanza, en la que recordó el difícil camino recorrido por la familia durante la enfermedad, el trasplante y la recuperación.
"Hoy se cumple un año de tu alta. Un año. Parece poco y parece todo", comienza el mensaje, donde rememora los largos días de internación, las terapias, el trasplante y el tiempo que debieron permanecer lejos de su hogar. "La vida nos puso a prueba. Hospitales, trasplante, terapias, días lejos, muy lejos de casa. Días donde el miedo quería ganarnos. Pero vos, con esa mirada tuya, nos llenabas de orgullo y nos decías sin hablar: 'yo quiero vivir'", expresó.
En su carta, Fátima agradeció en primer lugar a Dios por acompañarlos durante todo el proceso. "Gracias a Dios primero, porque no nos soltó ni un segundo", escribió. También dedicó un especial reconocimiento al personal del Hospital Garrahan: "Gracias a los médicos, a las enfermeras, al servicio de limpieza, a todos los que nos cuidaron y nos amaron. A los que no nos dejaron solas ni un día".
Uno de los pasajes más conmovedores estuvo dirigido a su propia hija. "Gracias hija, por hacerme tan fuerte. Me enseñaste más en este año y medio que en toda mi vida. Me enseñaste a tener fe, a pedir ayuda, a recibir abrazos de desconocidos", manifestó.
La mamá de Renata también dedicó un párrafo especial a Andrea, la tía de la niña y donante del órgano que hizo posible el trasplante. "Gracias tía Andrea. Gracias por no cambiar tu decisión de ser su donante, aunque te decían que era imposible, que eras una mujer sana para arriesgarte así. Tu amor le dio a Renata una segunda oportunidad. Eso no se olvida", resaltó.
Finalmente, Fátima extendió su agradecimiento a todas las personas que acompañaron a la familia durante el proceso. "Gracias a toda la gente que sin ser familia nos abrazó", concluyó, sintetizando el sentimiento de gratitud hacia quienes estuvieron presentes en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.