Por: Redacción de Mercurio NoticiasEl homenaje contó con la presencia del intendente Jorge Zambón, el senador departamental Marcelo Berthet, funcionarios municipales y departamentales, representantes de distintas instituciones y miembros de la comunidad judía local.
A las 9:53, hora exacta en que ocurrió el atentado del 18 de julio de 1994, las sirenas de los Bomberos marcaron un profundo minuto de silencio en memoria de las víctimas.
Durante el acto, la directora departamental de Escuelas, Belén Beherens, destacó que el ataque "no solo provocó la muerte de más de 80 personas y dejó cientos de heridos, sino que también dejó una herida profunda en la historia del país".
En su mensaje, remarcó que la memoria es una responsabilidad colectiva que debe ser transmitida a las nuevas generaciones y advirtió que la violencia, el fanatismo y el odio nunca pueden convertirse en caminos aceptables dentro de una sociedad democrática.
Por su parte, Norma Pecar, en representación de la Asociación Israelita Barón Hirsch, sostuvo que el paso del tiempo no disminuye la obligación de recordar y reclamó que la búsqueda de la verdad y la justicia sea una política permanente.
Además, afirmó que la causa AMIA continúa siendo una deuda pendiente con las víctimas, sus familias y toda la sociedad argentina, al tiempo que llamó a fortalecer la convivencia democrática, el respeto por la diversidad y el rechazo a toda forma de terrorismo y antisemitismo.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue el encendido de velas, realizado por el presidente de la Asociación Israelita Barón Hirsch, Elías Hoffman, junto a Pascual Rivelis, como símbolo de recuerdo permanente hacia las víctimas.
El acto concluyó con un nuevo llamado a mantener viva la memoria y a sostener el reclamo de verdad y justicia, reafirmando que el terrorismo nunca podrá imponerse sobre el compromiso de recordar.