Por: Redacción de Mercurio Noticias
En una sesión especial desarrollada este miércoles, el Senado de Entre Ríos aprobó por 10 votos afirmativos y 7 negativos el proyecto de ley de "Restauración del Equilibrio y Fortalecimiento del Sistema Previsional", la reforma impulsada por el Poder Ejecutivo para modificar el funcionamiento de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia.
La iniciativa obtuvo media sanción luego de que el oficialismo lograra reunir la mayoría necesaria con el acompañamiento de dos senadoras que integran el bloque justicialista, un respaldo que ya se anticipaba en la previa del debate y que terminó siendo determinante para la aprobación del proyecto.
Tras la votación, la iniciativa fue girada a la Cámara de Diputados, donde continuará su tratamiento legislativo en busca de la sanción definitiva.
La sesión se desarrolló en un contexto de fuerte movilización sindical, con una protesta convocada por la Multisectorial en Defensa del Sistema Previsional, gremios docentes, trabajadores estatales, jubilados y organizaciones sociales que rechazaron la reforma frente a la Casa de Gobierno.
El texto aprobado incorpora las modificaciones introducidas durante el tratamiento en comisión por el bloque oficialista.
Entre los principales cambios se encuentran:
Desde el Gobierno sostienen que estas modificaciones apuntan a garantizar la sustentabilidad del sistema previsional frente al creciente déficit de la Caja de Jubilaciones.
Más allá del resultado legislativo, uno de los hechos más relevantes de la jornada fue el acompañamiento de las senadoras justicialistas Gladys Domínguez (Feliciano) y Nancy Miranda (Federal), quienes votaron junto al oficialismo y luego defendieron públicamente su decisión.
Las dos legisladoras no solo justificaron el sentido de su voto, sino que además formularon críticas hacia sectores del Partido Justicialista, profundizando una interna que ya venía evidenciándose durante el tratamiento parlamentario.
La senadora Gladys Domínguez explicó que su voto respondió a la necesidad de garantizar la continuidad del sistema previsional provincial.
Durante su exposición sostuvo que la inacción también constituye una decisión política y advirtió sobre las consecuencias que tendría no avanzar con una reforma. "El verdadero riesgo es mirar para otro lado mientras la Caja se vuelve cada vez más difícil de sostener", afirmó.
En ese sentido agregó: "La peor injusticia sería no hacer nada. Porque no hacer nada también es tomar una decisión. Es permitir que el déficit siga creciendo, que la Caja se debilite y colapse".
Para la legisladora, la discusión no pasa por estar a favor o en contra de los derechos previsionales, sino por garantizar que el sistema continúe siendo viable para las futuras generaciones.
Domínguez aseguró que prefirió asumir el costo político de una decisión difícil antes que evitar el debate. "Prefiero asumir el costo de una decisión difícil antes que cargar con la culpa de no haber hecho nada cuando la provincia más lo necesitaba".
Además sostuvo que la responsabilidad política implica actuar antes de que los problemas se vuelvan irreversibles y recordó que gobernar y legislar exige adoptar decisiones complejas.
La senadora aclaró que su respaldo no fue al proyecto enviado originalmente por el Ejecutivo, sino a la versión modificada durante el tratamiento legislativo. "Si este proyecto hubiera llegado al recinto tal como fue presentado originalmente, yo no lo hubiese acompañado".
Según explicó, durante el debate se incorporaron cambios que consideró fundamentales:
Domínguez también informó que presentó un proyecto complementario para crear una Comisión Técnica de Control y Seguimiento del Sistema Previsional, integrada por representantes de los tres poderes del Estado, trabajadores, jubilados y entidades profesionales, con el objetivo de monitorear permanentemente la evolución del régimen previsional.
Al finalizar su intervención sostuvo: "Los discursos pasan, las leyes pasan, las elecciones también. Pero la responsabilidad con la que actuamos hoy es lo que finalmente queda".
Si el respaldo de Domínguez generó repercusiones, el discurso de Nancy Miranda, senadora por Federal, tuvo además un fuerte contenido político dirigido hacia la conducción del Partido Justicialista.
La legisladora defendió la necesidad de avanzar con la reforma y sostuvo que el peronismo tuvo durante años las condiciones políticas para resolver el déficit previsional y no lo hizo. "Teníamos Gobierno Nacional, Gobierno provincial y mayoría en ambas Cámaras", recordó durante su intervención.
Aunque calificó a la reforma como "un comienzo", consideró que alguien debía asumir el costo de iniciar las modificaciones.
Miranda fue especialmente crítica con el funcionamiento interno del PJ y cuestionó el mandato partidario que amenazaba con sancionar a quienes acompañaran la iniciativa oficial.
Recordó que durante la reforma previsional impulsada por el expresidente Mauricio Macri, en 2017, dos legisladores peronistas votaron a favor sin recibir sanciones partidarias, y planteó que existe una doble vara dentro del espacio político.
"Me queda la duda de si cuando votan dirigentes de departamentos grandes es por gobernabilidad, pero cuando el norte toma otra decisión es traición".
La legisladora también sostuvo que el justicialismo entrerriano atravesó ocho años sin conducción efectiva, al definirlo como "un partido acéfalo".
En otro tramo de su discurso cuestionó que las reuniones partidarias se concentren en discutir eventuales expulsiones. "Las veces que se reúnen es para ver a quién pueden expulsar." Además apuntó contra dirigentes que, según expresó, ocupan cargos sin haber ganado elecciones. "Con qué moral pueden venir a exigir algo", cuestionó.
Miranda defendió la autonomía de los legisladores elegidos por el voto popular y sostuvo que quienes acceden a una banca no representan únicamente a un partido político. "No somos legisladores solo del peronismo; cuando ganamos una elección representamos a todos."
También explicó que su decisión de acompañar la reforma respondió al "sentido común" y no a acuerdos políticos. Señaló que, luego de negociar distintas modificaciones al proyecto oficial, hubiera resultado contradictorio rechazarlo y reconoció además que el bloque justicialista consideraba superior su propio dictamen alternativo, aunque admitió que no contaba con los votos suficientes para convertirlo en ley.
Con la aprobación del Senado, el proyecto de reforma previsional inicia ahora una nueva etapa parlamentaria en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertir definitivamente en ley una de las iniciativas centrales de su agenda de gobierno.
Mientras tanto, la votación dejó al descubierto una profunda fractura dentro del peronismo entrerriano, luego de que dos de sus senadoras acompañaran la propuesta oficial y cuestionaran públicamente el funcionamiento del partido.
Más allá del resultado legislativo, la reforma previsional continúa generando un intenso debate político y sindical, con posiciones enfrentadas sobre el futuro del sistema jubilatorio provincial y el alcance de los cambios impulsados por el Ejecutivo.