Por: Redacción de Mercurio NoticiasLa actividad se desarrolló en el marco de la sexta edición de Almayatay, con la participación de representantes técnicos de organismos oficiales de los tres países, quienes compartieron experiencias y expusieron las medidas de control implementadas en cada territorio.
Natalia Schmidt, del Centro Regional Entre Ríos del Senasa, explicó que el picudo rojo es una especie originaria del sudeste asiático que fue detectada por primera vez en Uruguay en 2022, donde tuvo una rápida expansión. En Argentina, en tanto, el primer registro se produjo en febrero de este año en la isla Martín García.
En cuanto a sus características, detalló que se trata de un escarabajo de aproximadamente cinco centímetros, de coloración rojiza, cuyas larvas afectan directamente el crecimiento de las palmeras: “El adulto pone huevos en la corona de la palmera y las larvas se alimentan del ápice de crecimiento, provocando la muerte muy rápida de los ejemplares”.
La especialista advirtió sobre la necesidad de extremar las medidas de prevención en la región, especialmente para proteger especies autóctonas como la butiá yatay, característica de los palmares entrerrianos.
Finalmente, desde el organismo recomendaron que, ante la sospecha de presencia de esta plaga, se realice la denuncia correspondiente ante Senasa a través de sus canales oficiales, con el objetivo de activar los protocolos de control y evitar su propagación.