Por: Redacción de Mercurio Noticias
En el tramo final de la cosecha de arroz, la industrial Roxana Schmukler describió un escenario complejo para el sector, atravesado por el aumento de costos y la caída de precios. “Estamos cerrando, nos queda un diez por ciento para terminar la cosecha, pero con mucha incertidumbre porque el costo es mucho más alto que lo que podemos vender”, expresó.
Según explicó, los principales factores que encarecieron la campaña fueron el riego, los insumos y la energía. “Mucho riego, fertilizantes y herbicidas caros, la mano de obra… hoy todo subió y el arroz quedó más abajo que el año anterior”, indicó. A esto se sumó el impacto del combustible: “En marzo subió un 24 ó 25 por ciento el gasoil. Todo esto incide directamente en los costos”, resaltó en diálogo con el programa X-Mas Tv, que se emite por MERCURIO TELEVISIÓN.
En ese contexto, sostuvo que la actividad atraviesa un momento de baja rentabilidad: “El precio del arroz cáscara y del arroz elaborado son bajos y no cubren, no somos rentables”. Esta situación llevó a que tanto productores como industrias restrinjan las ventas: “Los productores han decidido no vender y las industrias tratamos de vender lo menos posible, pero llega un momento en que hay que hacerlo a precios muy bajos”.
En términos productivos, señaló que el rendimiento promedio de la empresa ronda los 9.000 kilos por hectárea, aunque para alcanzar rentabilidad deberían ubicarse entre 12.000 y 13.000 kilos: “No es imposible, pero es muy difícil”, reconoció.
Respecto al mercado, Schmukler explicó que existe una demanda “normal”, pero con fuerte competencia externa e interna. “Es muy difícil competir afuera con Brasil o Uruguay, y en el mercado interno también hay presión porque ingresó arroz de Paraguay a precios muy bajos”, afirmó. En relación a los precios internacionales, indicó: “Hay una leve mejora de 10 o 15 dólares por tonelada, pero es muy poco”.
La empresaria también hizo foco en el tipo de cambio y la estructura de costos: “No podemos decir que es solo el dólar o solo los costos, es un conjunto de factores que hacen que no seamos eficientes”. Y agregó: “Las rentabilidades son muy chicas, cualquier movimiento brusco te cambia todo”.
Otro de los puntos señalados fue la carga impositiva: “El arroz debería ser un producto de la canasta básica sin IVA. La carga impositiva es muy grande y no podemos competir con Paraguay”, sostuvo.
De cara al futuro, advirtió sobre el impacto que esta situación puede tener en la próxima campaña: “Ya tenemos tierras preparadas para sembrar, pero con estos números no sabemos si vamos a poder hacerlo”.
Finalmente, remarcó la necesidad de adaptación en un contexto económico distinto: “Tenemos que ser eficientes en energía, en costos laborales, en todo. Si no lo somos, las pérdidas se agrandan aún más”, concluyó.