Por: Redacción de Mercurio Noticias
Con el inicio del otoño meteorológico el 1 de marzo, especialistas en clima anticipan una estación caracterizada por una notable variabilidad atmosférica en Argentina.
Según el informe estacional elaborado por Mauricio Saldívar, experto de Meteored, la ausencia de un forzante climático global definido, como El Niño, que podría manifestarse en la segunda mitad de 2026, generará un clima con alternancia de patrones de temperatura y precipitación entre regiones y períodos.
Durante el verano, las precipitaciones mostraron marcados contrastes: mientras que el oeste del país experimentó lluvias superiores a lo normal, la región pampeana enfrentó importantes déficits hídricos, con lluvias irregulares que no lograron satisfacer las necesidades de los cultivos.
Además, algunos eventos climáticos severos provocaron daños materiales significativos, pérdidas humanas y afectaciones en zonas urbanas y agrícolas debido a lluvias intensas, granizo y vientos fuertes.
Para el otoño, se prevé que las precipitaciones sean normales o deficitarias en la región núcleo, incluyendo el sur del Litoral y el norte de Buenos Aires, con posibilidad de fenómenos severos aislados. Las lluvias podrían concentrarse en áreas específicas, incrementando los déficits hídricos en ciertas zonas productivas. En cuanto a las temperaturas, se espera que la estación sea más cálida que el promedio histórico, especialmente en marzo y en el norte del país, donde las anomalías térmicas podrían superar los 2 °C.
Este panorama, sumado a la escasez de lluvias en áreas ya afectadas por incendios forestales, como la Patagonia y partes del centro del país, eleva el riesgo de nuevos focos de incendios durante la estación.
Aunque la consolidación del fenómeno El Niño aún no está confirmada para julio, su posible aparición podría modificar las tendencias climáticas actuales hacia la segunda mitad del año.