
El Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, modificó el cronograma de actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono. La medida traslada al 1° de diciembre de 2026 la aplicación de los incrementos que debían comenzar a regir en noviembre y que afectan a las naftas y al gasoil, publicó La Nación.
La postergación comprende los ajustes impositivos acumulados de 2024 y 2025, además de los correspondientes al primer y segundo trimestre de 2026. Estos tributos deben actualizarse periódicamente según la evolución de la inflación, aunque el Poder Ejecutivo viene difiriendo parte de los incrementos. El nuevo decreto prolonga por un mes más ese esquema.
La decisión se produce después de que distintas petroleras aplicaran aumentos de entre el dos y el cinco por ciento en sus combustibles, con variaciones según la compañía y el producto. La nueva disposición evita que se agregue en noviembre el incremento tributario pendiente, pero no congela los precios en los surtidores, que pueden modificarse por decisiones comerciales y por la evolución de los costos del sector.