
El episodio ocurrió durante la noche del viernes 23 de octubre, cuando un grupo de jóvenes ingresó con motocicletas al predio de la futura estación de servicio Axion Autovía San Salvador, que todavía se encuentra en construcción y no está habilitada al público. Las cámaras de seguridad registraron los movimientos dentro del establecimiento y el momento en que una motocicleta impactó contra un gabinete de las instalaciones y provocó su desprendimiento.
La situación tomó estado público después de que la empresa difundiera un comunicado en el que repudió los daños materiales, cuestionó la utilización del predio como lugar de encuentro y reclamó mayores controles sobre la circulación de motocicletas, especialmente durante la noche.
Sin embargo, Morales aclaró que, pese a la difusión del comunicado y las imágenes, la Jefatura departamental no recibió una denuncia formal de los responsables del establecimiento.
"La Policía de la Jefatura departamental San Salvador se abocó de oficio para investigar los pormenores del caso. Hasta el día de la fecha no hemos recibido ningún tipo de denuncia formal por parte de alguno de los dueños de este local", explicó en diálogo con MERCURIO NOTICIAS.
Ante la repercusión pública del episodio, la División Investigaciones e Inteligencia Criminal inició actuaciones por iniciativa propia, que incluyeron el análisis de las grabaciones de seguridad y otras tareas destinadas a determinar quiénes se encontraban en el lugar.
Como resultado de las investigaciones, la Policía logró identificar a varias de las personas que aparecen en los registros, entre ellas menores de edad y otros jóvenes.
Morales confirmó que algunos son residentes de San Salvador y que también habría personas de General Campos vinculadas con el episodio.
"Este trabajo lo hizo la División Investigaciones e Inteligencia Criminal de esta Jefatura, con el cotejo de cámaras, y este informe fue arrimado a la Fiscalía en el día de ayer", detalló.
El funcionario explicó que la documentación reunida ya se encuentra a disposición del Ministerio Público Fiscal, que deberá determinar los próximos pasos de la investigación y establecer si corresponde adoptar nuevas medidas.
Por el momento, no se informaron procedimientos adicionales derivados de la identificación de los jóvenes ni se comunicaron imputaciones.
Una de las principales novedades aportadas por Morales está relacionada con la interpretación judicial preliminar de lo sucedido dentro del predio de Axion.
Mientras que la empresa había calificado públicamente el episodio como un acto de vandalismo, el jefe policial sostuvo que, según su conocimiento, la Fiscalía estaría evaluándolo como un accidente.
"La Fiscalía, por lo que tengo entendido, estaría tomando esta situación como un accidente. No lo ha caratulado como vandalismo", afirmó.
Morales indicó que esa interpretación fue transmitida luego de la elevación del informe elaborado por los investigadores.
De todas maneras, no se informó una resolución judicial definitiva ni una calificación legal formalmente confirmada, por lo que la situación permanece sujeta a las decisiones del fiscal interviniente.
"Está trabajando la Fiscalía y esperaremos los cursos a seguir por este tema", señaló.
La aclaración resulta relevante porque diferencia el reclamo público efectuado por la empresa de la evaluación que estaría realizando la Justicia sobre las circunstancias en que se produjeron los daños.
En otro tramo de la entrevista, Morales se refirió a la problemática de los motociclistas que circulan durante la noche generando ruidos molestos y realizando maniobras riesgosas, una situación que también había sido cuestionada por los responsables de la estación de servicio.
El jefe policial reconoció que la identificación e interceptación de algunos de estos conductores presenta dificultades, particularmente cuando advierten la presencia de un patrullero e intentan escapar por distintas calles.
Según explicó, en determinadas ocasiones los motociclistas circulan en contramano para evitar ser alcanzados, aprovechando que los efectivos no pueden realizar persecuciones que pongan en riesgo a terceros.
"Muchos de estos jóvenes toman el motovehículo y, cuando ven la presencia del patrullero, se escabullen por distintos lugares. Lo hacen en contramano porque saben que la Policía no va a circular en contramano atrás de ellos, porque puede provocar un accidente o un daño mucho más fatal", manifestó.
Frente a esta situación, la Jefatura departamental implementa otras modalidades de control e identificación, que incluyen intervenciones en sectores donde se detecta la circulación de motocicletas en infracción.
Morales señaló que en determinados procedimientos se utilizan móviles policiales no identificables, con el propósito de evitar que los conductores adviertan anticipadamente la presencia de los efectivos.
"Estamos secuestrando, estamos reteniendo motos en ese horario. Muchas veces los interceptamos en algunos sectores de la vía pública sin que ellos noten el acercamiento de los móviles", explicó.
El funcionario reconoció que todavía no lograron retirar de circulación a la totalidad de los vehículos que presentan irregularidades, aunque sostuvo que los controles se desarrollan tanto durante el día como en horario nocturno.
El jefe departamental detalló que muchas de las motocicletas interceptadas presentan importantes deficiencias en sus condiciones de circulación, además de modificaciones que generan ruidos molestos.
Entre las anomalías más frecuentes mencionó caños de escape adulterados, ausencia de luces, falta de chapa patente, documentación incompleta y vehículos que no se encuentran transferidos a nombre de quienes los utilizan.
"Prácticamente carecen de todo tipo de documentación. Muchas de las motos están adulteradas en lo que tiene que ver con el caño de escape. No tienen el original, no cuentan con luces, no cuentan con placa patente colocada", describió.
Morales consideró que estas condiciones representan riesgos tanto para los propios conductores como para el resto de las personas que circulan por la vía pública.
También explicó que los operativos no se concentran exclusivamente en puntos fijos, sino que se organizan teniendo en cuenta los sectores y horarios donde se detecta mayor presencia de motocicletas con estas características.
"No solamente hacemos operativos diarios, sino que también los hacemos en horario nocturno, pero ya no focalizados en un solo lugar", sostuvo.
Según explicó, el objetivo es retirar de circulación los vehículos que no cumplen con las exigencias legales y prevenir situaciones que puedan derivar en siniestros viales.
Finalmente, el jefe de Policía hizo especial hincapié en la responsabilidad de las familias frente a la utilización de motocicletas por parte de menores de edad, particularmente cuando se trata de vehículos modificados o que no reúnen las condiciones necesarias para circular.
Morales sostuvo que los adultos responsables deben conocer las condiciones en que sus hijos utilizan estos rodados y los riesgos que implica conducir sin cumplir con las disposiciones de tránsito.
"Siempre llamamos a la responsabilidad de los padres. Esto tiene mucho que ver con que los padres se hagan responsables de sus hijos", manifestó.
En ese sentido, consideró que las modificaciones realizadas sobre las motocicletas, la ausencia de documentación y las salidas nocturnas de menores deberían motivar una mayor intervención familiar.
"Sin lugar a dudas, los padres saben lo que están haciendo sus hijos cuando están armando una moto, cuando salen a la calle con falta de documentación, con todos los riesgos que conlleva, no solamente para ellos, sino también para terceros", expresó.
El funcionario insistió en que la prevención de este tipo de conductas no depende exclusivamente de los controles policiales, sino también del compromiso de los responsables de los jóvenes.
Mientras tanto, la investigación por los daños ocurridos en la futura estación Axion continúa en manos de la Fiscalía, que deberá determinar las circunstancias del episodio y resolver si corresponde avanzar con nuevas actuaciones.
Por su parte, la Policía de San Salvador aseguró que mantendrá los operativos de control de motocicletas, especialmente durante la noche, para atender las infracciones de tránsito, los ruidos molestos y las maniobras que representan riesgos para la seguridad vial.