
El lunes funcionará como una jornada de transición. Las temperaturas mínimas todavía serán bajas durante las primeras horas en sectores del centro y sur del país, pero durante la tarde comenzará a sentirse una recuperación térmica.
El cambio estará asociado principalmente a la rotación del viento hacia el sector norte, que permitirá el ingreso de aire más templado.
A partir del martes 15, el aumento de temperatura será mucho más marcado.
Las máximas superarán los 20 grados en distintas zonas del norte de la Patagonia, oeste de Buenos Aires, Córdoba, Cuyo, Santa Fe y regiones ubicadas más al norte.
La excepción será el sudeste bonaerense, donde el viento proveniente del Atlántico mantendrá condiciones más frescas y todavía podrían registrarse algunas precipitaciones débiles.
Con el correr de los días, el ascenso térmico continuará y también comenzarán a recuperarse las temperaturas mínimas, acercándose nuevamente a valores más habituales para septiembre.
La presencia de altas presiones favorecerá un escenario de tiempo estable, mayormente soleado y sin nuevos ingresos importantes de aire frío.
Hacia el final de la semana, algunas provincias centrales podrían registrar tardes con temperaturas de entre 20 y 25 grados.
En materia de precipitaciones, el panorama será diferente.
La estabilidad atmosférica mantendrá acumulados inferiores a los valores normales en buena parte del centro y este argentino.
Dentro de ese escenario, Entre Ríos y el sur de Corrientes aparecen entre las zonas donde el déficit de precipitaciones sería más marcado.
Por el momento no se proyectan eventos de lluvias significativas que permitan revertir esa tendencia en el corto plazo.
De esta manera, la semana estará caracterizada por menos frío, un progresivo ascenso de temperatura y escasas precipitaciones, especialmente sobre el territorio entrerriano.