
Los operativos forman parte de las acciones desarrolladas en el marco de la Emergencia Fitosanitaria y del plan de contingencia establecido mediante la Resolución 133/2026.
SENASA mantiene activas tareas de prevención, vigilancia y atención de denuncias para evitar la instalación y propagación del Picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en territorio entrerriano.
Los análisis realizados sobre ejemplares sospechosos determinaron que se trataba de la Mariposa de las palmeras (Paysandisia archon).
Durante el estado larval ambas plagas pueden generar confusión. La larva de la mariposa es alargada, presenta el cuerpo segmentado, un punto oscuro en cada segmento y tres pares de patas.
La del Picudo rojo, en cambio, presenta una forma similar a una coma y carece de patas.
Desde SENASA explicaron que la Mariposa de las palmeras es una especie propia de América del Sur y se encuentra habitualmente en la región, aunque sus larvas pueden provocar daños dentro de los troncos.
El Picudo rojo, por su parte, es un escarabajo exótico de origen asiático considerado altamente destructivo para las palmáceas.
La ausencia de resultados positivos en las zonas recientemente monitoreadas es considerada favorable dentro del esquema de contención implementado para evitar la instalación de la plaga.
Sin embargo, SENASA mantiene la vigilancia activa y pidió la colaboración tanto de los municipios como de propietarios y responsables de espacios verdes públicos y privados.
Entre los principales signos que deben observarse en las palmeras aparecen orificios y fibras en el tronco o en la base de las hojas, acumulación de aserrín producido por las larvas, hojas centrales con perforaciones o marcas en forma de abanico, decaimiento general y caída prematura de la copa.