
La primera parte de la semana estará dominada por una importante disponibilidad de humedad y condiciones favorables para el desarrollo de precipitaciones. Para este martes 18, las probabilidades serán superiores al 60 % en sectores del NOA, el norte de Córdoba, Santa Fe y el Litoral, con valores que alcanzan el 90 % en Salta. También aparecen probabilidades elevadas en Santiago del Estero, Tucumán y el norte de Santa Fe.
El escenario más significativo se consolida sobre el Litoral y las áreas limítrofes con Uruguay. El acumulado previsto hasta el sábado muestra valores cercanos o superiores a 100 mm en distintos sectores de Uruguay, con máximos de aproximadamente 150 mm. En Argentina, los mayores registros se concentran sobre el este de Entre Ríos y Santa Fe, aunque también aparecen acumulados importantes hacia Corrientes, Misiones y el norte del país.
Esta distribución de las lluvias preocupa al sector agropecuario. Las precipitaciones pueden favorecer la recarga de humedad y sostener las reservas hídricas de los suelos. Sin embargo, cuando los acumulados se concentran en pocas horas o se repiten sobre zonas con drenaje deficiente, pueden aparecer anegamientos, dificultades para el tránsito de maquinaria y complicaciones en caminos rurales. Se recomienda seguir posibles alertas por tormentas fuertes, lluvias intensas, ráfagas o granizo.
Una vez que el sistema de lluvias se desplace y pierda intensidad sobre el centro del país, comenzará a ganar protagonismo una nueva masa de aire frío. El cambio será especialmente evidente hacia el próximo fin de semana. Para el sábado 22, el mapa muestra anomalías de aproximadamente -7 °C a -10 °C sobre amplias zonas del centro del país, mientras que sobre sectores del NOA aparecen valores todavía más extremos, de hasta -12 °C. Córdoba presenta anomalías cercanas a -8 °C, Santa Fe y Rosario rondan valores de -8 °C, y Buenos Aires se ubica alrededor de -5 °C, con valores aún menores hacia sectores del interior bonaerense.
El impacto agropecuario vuelve a ser uno de los puntos centrales de este escenario. La combinación entre suelos húmedos y una masa de aire frío puede favorecer fuertes descensos de temperatura durante las madrugadas, incrementando el riesgo de heladas agronómicas. Por eso, más allá de las lluvias de los primeros días, el comportamiento de las temperaturas mínimas hacia el viernes y sábado será el factor que requerirá mayor seguimiento, especialmente en lotes con cultivos sensibles al frío.
Información: Leonardo De Benedictis / Meteored