
La comunidad católica de San Salvador celebrará este viernes 7 de agosto la fiesta de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, con una jornada que tendrá como actividades centrales una procesión, la Misa Patronal y diferentes propuestas destinadas a acompañar la tradicional celebración religiosa.
El programa comenzará a las 14:00, con la procesión desde la Gruta San Cayetano, tras lo cual se realizará la Misa Patronal, uno de los momentos centrales de la festividad.
Durante la jornada también habrá venta de pasteles y masas dulces y saladas, en el marco de las actividades organizadas por la comunidad.
Este año, la celebración se desarrolla bajo el lema “San Cayetano inspíranos a vivir con caridad y paz”, convocando a los fieles a renovar su devoción y participar de una fecha particularmente vinculada con las peticiones por el trabajo y las necesidades de las familias.
La celebración de este viernes estará precedida por la Novena a San Cayetano, que comenzó el pasado miércoles 29 de julio y se extendió durante nueve jornadas como preparación espiritual para la fiesta patronal.
Cada encuentro estuvo dedicado a una intención particular. A lo largo de esos días se rezó por la comunidad, las vocaciones religiosas, la paz en el mundo, la caridad, los niños y jóvenes, la unidad de las familias, los sacerdotes, los enfermos y ancianos, y el pan y el trabajo.
Durante varias jornadas también se celebró la Santa Misa, mientras que el domingo 2 de agosto se desarrolló una venta de pollos y masas dulces para colaborar con las actividades de la comunidad.
En paralelo, se promovió una campaña solidaria mediante la recepción de artículos de limpieza, elementos de higiene personal y alimentos no perecederos, destinados posteriormente a instituciones que los necesiten.
San Cayetano de Thiene nació en Vicenza, Italia, en 1480. Estudió Derecho y desarrolló inicialmente tareas vinculadas con la administración eclesiástica, pero posteriormente decidió consagrarse al sacerdocio y dedicar gran parte de su vida a la asistencia de enfermos y personas en situación de pobreza.
En 1524 participó de la fundación de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, orientada a promover una profunda renovación de la vida religiosa y una especial atención hacia los sectores más necesitados.
Falleció en Nápoles el 7 de agosto de 1547, razón por la cual la Iglesia Católica celebra su festividad cada 7 de agosto.
Con el paso del tiempo, su figura quedó especialmente vinculada a la Providencia, el pan y el trabajo. En Argentina, la devoción alcanzó una enorme difusión y cada año miles de personas concurren a parroquias, capillas y santuarios para agradecer o pedir por la posibilidad de conseguir o conservar un empleo y por el sustento cotidiano de sus familias.
La tradicional expresión “pan y trabajo” sintetiza precisamente las dos principales peticiones que acompañan la devoción popular hacia el santo.
En San Salvador, la celebración volverá a reunir este viernes a fieles y familias en torno a la Gruta San Cayetano.
La procesión prevista para las 14 marcará el comienzo de las actividades centrales y estará seguida por la Misa Patronal, en una jornada en la que la comunidad renovará sus pedidos por el trabajo, el sustento de las familias, la paz y la solidaridad.