
Horas antes del tratamiento legislativo en la Cámara de Diputados, el mandatario aseguró que la reforma responde a un problema estructural que, según afirmó, fue reconocido durante años, pero nunca afrontado.
"Todos sabían que si no se hacía nada la Caja explotaba y que no se iba a poder garantizar el pago de las jubilaciones presentes y mucho menos de las futuras. Faltaba coraje, determinación y compromiso. Nosotros vinimos a transformar esa realidad", expresó.
Frigerio remarcó que la nueva legislación no implicará una disminución de los haberes de quienes ya se encuentran jubilados y sostuvo que los efectos podrán verificarse en las próximas liquidaciones. "Esto no va a cambiar en nada la situación de los jubilados actuales. Cuando llegue el próximo recibo de haberes se va a comprobar que no sólo no bajaron las jubilaciones, sino que aumentaron con la movilidad correspondiente", afirmó.
El gobernador también puso el foco en la situación financiera del sistema previsional entrerriano y aseguró que el objetivo de la reforma es evitar que el déficit continúe profundizándose.
"La Caja pierde un millón de dólares por día. No vamos a hacer desaparecer el déficit, pero sí vamos a evitar que explote y comenzar a reducirlo junto con el reclamo que estamos llevando adelante para que el Gobierno nacional pague los fondos que le corresponden a Entre Ríos", sostuvo.
En ese marco, recordó que su gestión inició acciones judiciales contra el Estado nacional para reclamar la deuda correspondiente a la Caja de Jubilaciones no transferida y reactivó las auditorías necesarias para respaldar ese planteo.
Para Frigerio, la reforma constituye una herramienta destinada a garantizar la sustentabilidad del sistema previsional provincial y asegurar el pago de las jubilaciones presentes y futuras.