
El traspaso de la presidencia se concretó durante la XIX Junta de Gobernadores, realizada en la ciudad cordobesa de San Francisco, con la participación de los gobernadores Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro. En la jornada también quedó inaugurada la Casa de la Región Centro, la nueva sede institucional del organismo.
La Región Centro reúne a Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, representa el 19,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) del país y concentra el 36 por ciento de las exportaciones argentinas, consolidándose como uno de los principales polos productivos nacionales.
Durante su discurso, Frigerio sostuvo que la nueva etapa de conducción estará enfocada en impulsar políticas comunes que favorezcan la producción, la infraestructura y la competitividad regional.
Entre las prioridades de corto plazo, propuso poner en funcionamiento el Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, con sede en Rosario, y reclamó un sistema de vigilancia alimentaria que garantice que los productos importados cumplan las mismas exigencias sanitarias que se aplican a los productores argentinos.
Asimismo, ratificó el respaldo de la Región Centro a la reducción progresiva de las retenciones hasta su eliminación y al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al considerar que permitirá ampliar mercados y fortalecer las exportaciones.
Durante su intervención, el mandatario entrerriano también hizo referencia al vínculo entre el Gobierno nacional y las provincias. "Los gobernadores necesitamos que a Nación le vaya bien, pero también el gobierno nacional necesita que a las provincias nos vaya bien", afirmó.
En ese sentido, sostuvo que es en las provincias y los municipios donde se prestan los servicios públicos que impactan directamente en la calidad de vida de la población, por lo que consideró indispensable mantener una relación de cooperación entre los distintos niveles del Estado.
Frigerio también destacó que la inauguración de la Casa de la Región Centro permitirá consolidar el trabajo conjunto entre las tres provincias, coordinar políticas públicas y fortalecer una agenda común de desarrollo para los más de ocho millones de habitantes que integran la región.