
El informe indica que la semana comenzará con el predominio de vientos del norte, favoreciendo un marcado ascenso de las temperaturas máximas en gran parte del país. En el sur de la Mesopotamia, donde se encuentra Entre Ríos, los registros podrían superar los 25 grados, generando jornadas más cálidas de lo habitual para esta época del año. El ambiente templado también abarcará el norte de la Región Pampeana y sectores del Uruguay.
Posteriormente avanzará un frente de tormenta, aunque con una distribución muy desigual de las precipitaciones. Mientras la mayor parte del área agrícola recibirá lluvias escasas, inferiores a los 10 milímetros, la Mesopotamia, el nordeste de la Región Pampeana y Uruguay figuran entre las zonas con precipitaciones moderadas a abundantes, que podrían oscilar entre 10 y 25 milímetros, con acumulados superiores en algunos sectores. En la Cordillera también se prevén lluvias y nevadas de importancia.
Hacia el cierre de la semana, el ingreso de vientos polares provocará un nuevo descenso de las temperaturas sobre el centro y sur del país. Para Entre Ríos, el pronóstico prevé mínimas de entre 10 y 15 grados, inferiores a las registradas durante el período cálido, aunque con bajo riesgo de heladas. En cambio, el oeste del país y sectores cordilleranos volverán a presentar heladas generales, mientras que en el centro y este argentino el descenso térmico será moderado.
Según la Bolsa de Cereales, este comportamiento responde a la alternancia de masas de aire cálido y frío propia del invierno, con un escenario caracterizado por temperaturas variables, lluvias limitadas en la mayor parte de la región agrícola y un nuevo pulso de aire frío hacia el final del período, condiciones que deberán ser monitoreadas por el sector agropecuario.