
El procedimiento fue coordinado por la Secretaría de Ambiente, dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico, y contó con respaldo de una orden de allanamiento judicial. La intervención permitió sanear un predio ubicado en una zona rodeada de viviendas y comercios, donde los residuos eran almacenados a cielo abierto y sobre suelo natural.
Tras el operativo, los envases fueron trasladados al Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT) de San Marcial, con el acompañamiento de la organización Campo Limpio, encargada de su disposición final segura.
Desde el gobierno provincial advirtieron que el acopio indebido de este tipo de materiales representa un riesgo concreto para el ambiente y la salud pública, especialmente por la posible contaminación de las napas de agua.
El procedimiento fue autorizado por la jueza de Garantías Silvina Cabrera y ejecutado por personal de la Comisaría Primera. Como parte de las medidas adoptadas, el predio quedó bajo vigilancia y su propietario fue notificado de la prohibición de manipular o trasladar los residuos remanentes.
Las autoridades destacaron que esta acción permitió resolver un conflicto histórico en la ciudad y remarcaron que continuarán reforzando los controles para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y el derecho de la población a un ambiente sano.