
En una declaración escrita a MERCURIO NOTICIAS -y además en una entrevista exclusiva con Otra mañana-, Benítez explicó: “Desde el primer momento asumí mi responsabilidad por lo sucedido y cumplí con todo lo que correspondía como ciudadana. Sin embargo, considero necesario exponer las irregularidades que vivimos durante el procedimiento”.
Entre las principales denuncias, la madre señaló que un inspector de apellido Rojas, quien intervino en el lugar del accidente, habría labrado un acta a nombre de una persona que no estaba presente en el lugar, sino en un centro de salud cercano. Según Benítez, “el dueño del vehículo estaba dentro del mismo al momento del impacto, del lado del conductor, pero aun así se procedió a registrar el acta a nombre de otra persona”. También aseguró que no se les brindó información clara sobre el procedimiento ni se les explicó el croquis realizado.

Benítez destacó un trato desigual hacia las partes involucradas: “Mientras hacia nosotros hubo falta de respuestas, el trato hacia la otra parte fue notoriamente distinto, llegando incluso a indicarles que se presentaran al día siguiente para verificar la circulación de la calle”. Además, indicó que el propio dueño del vehículo reconoció haberse encontrado mal estacionado “sobre mano izquierda y en una curva”, lo cual constituiría una infracción que no fue debidamente sancionada.
La situación se tornó aún más confusa cuando Benítez acudió posteriormente al área de Tránsito para esclarecer lo ocurrido. Según su relato, recibió respuestas contradictorias: “El señor (Roberto) Penachi (jefe del área) manifestó no poder brindar explicaciones por no haber estado presente, mientras que el jefe de calle indicó que, al tratarse de una calle de ripio, era de doble mano. Aun así, entendiendo esa situación, el vehículo debía encontrarse estacionado del lado derecho y paralelo al cordón, lo cual no ocurría”.
Benítez también expresó su preocupación por la falta de coherencia entre las áreas involucradas. En Tránsito le informaron que lo actuado por ellos perdía validez tras la intervención policial y la derivaron a Jefatura. Sin embargo, en Jefatura le indicaron que la Policía solo se encargó del traslado del menor y del secuestro de la motocicleta por falta de licencia, mientras que el resto correspondía al área de Tránsito.
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Otra situación que generó malestar fue la modificación del croquis del accidente: “Al manifestar que los daños detallados en el croquis no coincidían con lo ocurrido, procedieron a tachar y modificar partes del mismo, indicando que sería el juez de Faltas quien determinaría la resolución final”, afirmó Benítez.
Si bien la madre aceptó y pagó la sanción correspondiente sin objeciones, destacó sentirse injustamente señalada: “Entiendo mi responsabilidad. Pero también considero justo preguntar por qué no se actuó de la misma manera con todas las partes involucradas. Sentimos que todo el peso del hecho recayó sobre mi hijo por ser menor de edad, cuando existían responsabilidades compartidas”.
Finalmente, Benítez subrayó que su intención no es perjudicar a nadie, sino evitar que otras familias pasen por una situación similar. “No busco perjudicar a nadie, solo que se conozca lo ocurrido y que situaciones como el atropello, manoseo y hasta abuso de poder que sentimos como familia no vuelvan a repetirse”, concluyó.